En la Iglesia Presbiteriana Puente de Vida creemos en el Dios vivo y verdadero, que se ha revelado en las Sagradas Escrituras y que subsiste eternamente en tres personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo.
Reconocemos la Biblia como nuestra única regla de fe y práctica, y afirmamos que Jesucristo es el único y suficiente Salvador, verdadero Dios y verdadero hombre.
Creemos que las Sagradas Escrituras del Antiguo y Nuevo Testamento son la Palabra de Dios y la autoridad suprema para nuestra fe, doctrina, adoración y vida cristiana.
Creemos en un solo Dios, eterno, santo, justo, misericordioso y soberano. Él es Creador, Sustentador y Señor de todas las cosas.
Creemos que Jesucristo, el Hijo de Dios, es nuestro Señor y Salvador. Por su vida, muerte y resurrección, Dios reconcilia consigo a su pueblo y nos llama a vivir en fe, gratitud y obediencia.
Creemos que la salvación es por gracia, mediante la fe en Jesucristo. No descansa en nuestros méritos, sino en la obra perfecta de Cristo y en la misericordia de Dios.
Creemos que la iglesia es el pueblo de Dios, llamado a adorarle, proclamar el evangelio, vivir en comunión, crecer en santidad y servir al prójimo.
Como parte de la Iglesia Presbiteriana de Chile, recibimos la Confesión de Fe de Westminster, junto con los Catecismos Mayor y Menor de Westminster y el Catecismo de Heidelberg, como símbolos doctrinales que expresan fielmente el sistema de doctrina enseñado en las Escrituras.
Nuestra Tradición de Fe
Como iglesia reformada y presbiteriana, afirmamos las doctrinas históricas de la fe cristiana expresadas en la Confesión de Fe de Westminster, los Catecismos Mayor y Menor de Westminster y el Catecismo de Heidelberg. Estos documentos nos ayudan a comprender, enseñar y transmitir de manera fiel las verdades contenidas en las Sagradas Escrituras.
La Iglesia Presbiteriana de Chile reconoce estos documentos históricos como expresiones fieles de la doctrina enseñada en las Escrituras: